Un día te levantas, miras por la ventana y mientras miras a las nubes que corretean por el cielo sin miedo a estrellarse unas contra otras, piensas que ojala fueras una nube de esas y pudieras volar junto a ellas sin miedo a nada, sin miedo a caer, sin miedo a que los sueños se rompan en una granizada provocada por... agentes externos qe no saben nada y qe como si de un cristal chocando contra el suelo se tratara rompen tu corazon en mil pedazos. Te giras, miras la puerta y te planteas si salir y comenzar un nuevo día luchando o por el contrario decides volver a la cama para enroscarte sobre ti mismo mientras te sumerges en todo aquello que deseas. Cuando te hieren con lo que deseas, sientes que ese sueño esta más lejos que cuando empezaste, que ahora es cuando más fuerzas necesitas y que necesitas resurgir de tus cenizas... pero dudas si eso servira de algo... llevas mucho luchando por tu suerte y la suerte te da la espalda...
Por un segundo decides abandonar todo y dejarte llevar por la soledad que te empuja a ese colchón húmedo para seguir soñando con eso que tanto deseas... por unos segundos se abrió el ataúd de los sueños para que los depositaras y te dejaras vencer por el miedo. Pero justo en el momento en el que el ataúd se cerraba, en el que la soledad de abrazaba, te levantaste una vez más de la caída y con el último suspiro de fuerza arrancaste los sueños del ataúd antes de que se cerrara, te liberaste del abrazo de la soledad... Miraste por la ventana y viste que esas nubes se fueron y que lo único que hay en el cielo es un hermoso sol que te empuja a luchar...